¿Qué es educación emocional?

Educación emocionalCansada de que como siempre, cuando una palabra se pone de moda, se desgaste su significado a base de que todos hablen sin saber. Sin pensar, ni reflexionar, solo por subirse a la ola. Por eso hoy, hablo de QUÉ ES y QUÉ NO es educación emocional.

¿Qué NO es educación emocional?

Eduación emocional no es retwittear #FelizLunes. Tampoco es decirle a una persona que lo está pasando mal, que sonría, que esté feliz aunque no lo sienta. Ni colgar en el muro de facebook caras sonrientes, unicornios y arco iris, que haga creer que la vida es de color de rosa.

Educación emocional no es enseñar lo que tenemos que sentir. Básicamente porque educar, no es enseñar qué tenemos que hacer. Eso, efectivamente, es adoctrinar. Y el simple hecho de que muchos tengamos la duda sobre si educar, ya sean emociones o no, supone un adoctrinamiento dice mucho de nuestro sistema educativo (pero eso es otro debate).  Así que no se trata de imponer estados emocionales, de manera que para pasar el curso todos nos tengamos que sentir alegres, o reaccionar con la misma emoción e intensidad.

Educación emocional no significa encarcelarnos en estados emocionales que nada tienen que ver con nosotros aquí y ahora. En una sonrisa fingida que no hace sino ahogarnos más en nuestro malestar interior y aumentar el sufrimiento. Pues tan peligroso es quedarse encerrado en la tristeza, como ser esclavos de la alegría. Es más, así se crean los problemas: al no permitir sentirnos como verdaderamente nos sentimos.

¿Qué ES educación emocional?

Educación emocional se trata de acercar a las personas a conocer sus emociones. Acompañarlas para que conozcan la función de estas, de la razón por la que están ahí y aprender a gestionarlas. Y cuidado, que cuando digo gestionar, no implica cambiar. Porque quizá no se trata de hacer algo con ese estado emocional, sino simplemente aprender a dejar estar esa emoción, darle un espacio dentro de nosotros y permitirle que se quede el tiempo necesario.

Educación emocional es permitirse estar tristes, enfadados, etc. No tener que huir de nuestras emociones para sentirnos a gusto por nosotros mismos y con los demás. Es permitirse sentirnos como nos sentimos, aceptar nuestras emociones, y dejar que ellas hagan su función. Es más, educación emocional pasa por aceptar y tolerar los estados de ánimo de los otros, permitiéndoles sentirse como se sienten y que lo expresen como tal.

Educación emocional es conocer los procesos que subyacen a las emociones, y guiar hacia la reconciliación con nuestros estados emocionales. Es proporcionar un espacio para el autoconocimiento y unas habilidades para gestionar algo tan personal e importante como son nuestras propias emociones.

Educar emociones es proporcionar a cada uno lo que necesita en el momento que lo necesita, sin forzar, ni enjuiciar. Porque al fin y al cabo eso es educar. 

Psicóloga de profesión, viajera de vocación y soñadora por defecto. Experta en Mindfulness e Inteligencia emocional. Me dedico al ámbito del bienestar y el desarrollo personal, promoviendo un estilo de vida, basado en la evidencia científica, que nos ayude a sentirnos en equilibrio.

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