Mindfulness y el valor de las pequeñas cosas

Mindfulness y las pequeñas cosas
La meditación no te cambia la vida, pero sí la relación con ella. La relación con las pequeñas cosas del día a día. Son estas las que generalmente generan un sufrimiento, o malestar base. Las que llenan nuestros días de preocupaciones y angustias. Ese leve sabor amargo que poco a poco y sin saber porqué se vuelve más intenso.

Mindfulness te enseña que las “grandes cosas”, para bien y para mal, suceden de forma inusual y sin avisar. Son las cotidianidades con las que convivimos día tras día. Por eso, aunque pueda resultar decepcionante al leerlo, estos pequeños cambios son suficientes y necesarios como para que la vida adquiera otro sabor. El sabor de los pequeños placeres cotidianos y del alivio de dejar de preocuparse por aquello que no tiene mayor importancia.

Es entonces, cuando tomas una mayor conciencia del papel de las pequeñas cosas. Cómo tu relación con ellas marcan tu experiencia. Porque para vivir una vida plena no hay que esperar a que todo sea perfecto o que sucedan grandes hitos. Esos a veces llegan y a veces no. Incluso hay ocasiones que para cuando llegan ya los hemos desgastado en nuestra mente, resultando casi decepcionantes.

No mires más allá esperando grandes momentos, deja que estos te sorprendan saboreando el instante presente.

Psicóloga de profesión, viajera de vocación y soñadora por defecto. Experta en Mindfulness e Inteligencia emocional. Me dedico al ámbito del bienestar y el desarrollo personal, promoviendo un estilo de vida, basado en la evidencia científica, que nos ayude a sentirnos en equilibrio.

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