Cambiar desde la aceptación

Un coche atraviesa un caminoSentirse a gusto con uno mismo. Algo tan simple y sencillo cuando sucede, que resulta imposible de alcanzar cuando se persigue.

Sin embargo, nos pasamos la vida persiguiendo. Persiguiendo lo que no somos, lo que no tenemos. Tratando de cambiar a toda costa. Hasta el punto de que no paramos ni un instante a sentirnos y aceptarnos.

Sí. Aceptarnos. Tal y como somos. Con nuestros defectos y nuestras virtudes. Eso no significa que no podamos o debamos cambiar. Todo lo contrario. Cuando hay aceptación, se produce la evolución y por consiguiente aparece el cambio.

Quizá todo reside en la diferencia entre cambiar y evolucionar. O mejor, cambio como causa que precede al movimiento o cambio como consecuencia que procede del movimiento. El cambio como causa solo viene empujado por el deseo de ser otra cosa diferente a lo que somos. Lo que conlleva una parte de rechazo a uno mismo. Evolucionar significa que somos lo que somos gracias y debido a lo que fuimos. Con fuertes connotaciones de agradecimiento y aceptación. Es entonces cuando aparece el cambio como consecuencia natural.

Centra tus esfuerzos en aceptar y verás como los cambios vienen solos.

Psicóloga de profesión, viajera de vocación y soñadora por defecto. Experta en Mindfulness e Inteligencia emocional. Me dedico al ámbito del bienestar y el desarrollo personal, promoviendo un estilo de vida, basado en la evidencia científica, que nos ayude a sentirnos en equilibrio.

4 pensamientos en “Cambiar desde la aceptación

  1. Bolaxi

    Y nos resistimos constantemente a ello. Se nos vende, desde muy diversos ámbitos, la posibilidad de cambiar. Pero si ese cambio, como tú bien planteas, surge desde la necesidad del cambio, de la incapacidad de asumir la “realidad”, entonces es probable que no se trate tanto de un cambio enriquecedor, si no de un convencimiento de que un@ puede dejar se ser lo que es para ir modelando su propia vida y su propia imagen, y con ello, adelantar un paso hacia la ansiada y efímera felicidad. El primer paso para sentirnos mejor, reside, en muchos casos, en aceptar que somos únic@s, que tenemos cosas que no nos agradan, sí, pero que en ningún caso son cosas terribles, y que, aún con ellas, podemos sentirnos la mar de bien.

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    1. ireneplata Autor

      Ana, llevas mucha razón. Sin esa aceptación el cambio es simplemente una huída de lo que somos. Y lo que esconde es pura ansiedad.

      Aceptación, no significa resignación. Todo lo contrario, implica el cambio de un estado de no aceptación o rechazo a un estado de aceptación, que traduciría como la capacidad de sentirse a gusto con uno mismo sin necesidad de cambiar.

      Resulta paradójico, pero quizá sea este el cambio más transformador y enriquecedor al que podemos optar. Sin embargo, no paran de invitarnos al cambio como causa, porque implica el consumo de servicios y productos para alcanzar esa autoimagen, que nos venden como plenitud y felicidad (superficial).

      Muchísimas gracias por esta dosis de sabiduría!!

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      1. Bolaxi

        ¿ Y sabes cuál me parece el cambio más importante de todos? El cambio del no aceptarse, al aceptarse. Sencillamente!

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        1. ireneplata Autor

          Gran verdad Ana, así que ya tenemos trabajo que aceptar a veces resulta más difícil que simplemente cambiar. ¡Suerte en el camino!

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